APLICACIÓN CONSCIENTE DE LA LLAMA VIOLETA EN LA TRANSMUTACIÓN

Esta semana nos enfocaremos en otro componente básico de nuestro bienestar que es la alegría de vivir.


Esta es una fuerza que resulta del alineamiento entre nuestra presencia divina y nuestra conciencia humana, es el gran sentimiento que nos indica que estamos avanzando en nuestro proceso evolutivo.


Esta energía en nosotros ha quedado replegada a un plano circunstancial, donde aparece como chispazos frente a nuestras actividades cotidianas. No logramos sentir un proceso constructivo para llegar a ella, sino simplemente "se da" y esta es una de las razones que no nos permite sentir que ésta nos pertenece y es parte de lo que somos.


Por otro lado, tenemos que todas las creaciones disarmónicas que hemos construido con el tiempo son un gran obstructor para permitir el libre flujo de la alegría de vivir. Todo el sufrimiento, problemas, preocupaciones, enojos que hemos acumulado, los arrastramos en el día a día, muchas veces sin darnos cuenta. Esto se manifiesta en dinámicas de pensamiento rumiantes, que solamente nos confunden; también en decisiones y acciones basadas en estos campos emocionales como por ejemplo: acciones de rechazo a algo, por la rabia que eso me produjo o acciones de sometimiento por miedo a una situación concreta que no quiero que se repita en mi vida. Esto nos produce un estado de alerta y rechazo constante, donde la fluidez de nuestra presencia divina queda desajustada y por lo tanto la alegría de vivir replegada.


Por lo anterior es que para darle espacio a la alegría de vivir en nosotros tenemos dos grandes componentes:

  1. Sentido de pertenencia: Es decir sentir e integrar que la alegría de vivir es la expresión natural de lo que somos, es parte de nuestra identidad y nos pertenece, por lo tanto le doy espacio para que se manifieste manera consciente. Para esto sigamos trabajando con el decreto de nuestra meditación a distancia agregándole esta conciencia de la alegría de vivir: “YO SOY LA FUERZA DEL AMOR QUE IRRADIA ARMONÍA EN MI ENTORNO Y EN MI MUNDO CONSTANTEMENTE”

  2. Trasmutar la energía que impide esta libre expresión: Aquí el uso de la llama violeta es trascendente, a través de la meditación podemos darle espacio a la vida en nosotros y liberar la energía que hemos acumulado durante años, día tras día. Aquí podemos utilizar el decreto: "YO SOY LA LLAMA VIOLETA DEL AMOR LIBERADOR ESTABLECIENDO LA ALEGRÍA DE VIVIR EN MI CUERPO Y MUNDO"





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